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Mujer abraza a un niño de sudadera azul entre fragmentos de espejo roto y grandes ojos pintados

Disponible

Obras personales

Miradas que fragmentan

Categoría
Obras personales
Estado
Disponible
Año
2025
Técnica
Acrílico sobre lienzo
Medidas
120 × 90 cm

Y de repente la maternidad atípica toca tu puerta y todo lo que creías saber sobre ser madre se desvanece. Transitas un camino desconocido, oscuro…

Guiado por una pequeñita y peculiar luz azul que te ayuda a avanzar, dando pisadas fuertes de amor y lucha. Un camino que por momentos se convierte en un laberinto de incertidumbre, miedo, tristeza e impotencia.

El más grande objetivo es que esa lucecita nunca se apague: la proteges, la abrazas, le cantas. Incluso llegas a construirle una cajita de cristal para que nada ni nadie la apague. Para que crezca tan grande y feliz como pueda.

¿Pero qué pasa cuando el cristal se rompe y los vidrios salen volando por todas partes?

Una ráfaga de miedos inunda tu mundo. Miedos de lo que viene de afuera, de un mundo que no entiende, la luz azul les resulta extraña. Aparecen miradas de ignorancia, curiosidad, prejuicio, indiferencia, lástima, desconocimiento.

Algunos vidrios logran herirte, pero sigues adelante, tan rota pero tan fuerte, tan vulnerable pero con tanta fortaleza.

Después del estruendo llega la calma, logras acallar el ruido de las percepciones y juicios externos, te das cuenta de que la luz azul sigue tan viva, tan radiante, un poco asustada, pero tus brazos la calman, son su refugio.

Te llenas de valor y siguen caminando juntos, abriendo paso pese a tantas rocas y obstáculos que encuentran.

Nada los detiene, la luz azul sigue creciendo y cada día alumbra más y más. Y tú tan enamorada, tan orgullosa.

Algunas noches te permites sentir, gritas en silencio, el grito lo escuchas por dentro, tan ensordecedor, la tristeza se convierte en tu compañera.

Luego curas tus heridas, ignoras las miradas, bajas el volumen a cero de todas esas voces que escuchas durante el día y finalmente logras dormir.

Al día siguiente observas a la enigmática, misteriosa y maravillosa luz que llegó a acompañarte, la abrazas y sabes que tu amor infinito ahora será su guía.

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Detalles y proceso

Vista completa de la obra sobre la pared
Vista completa de la obra sobre la pared
Detalle de los ojos entre los cristales rotos
Detalle de los ojos entre los cristales rotos
Detalle de los ojos que rodean a la madre
Detalle de los ojos que rodean a la madre
Detalle del rostro de la madre y los fragmentos
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Detalle del abrazo entre la madre y el niño
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